Generalidades
El líquido de frenos tiene que desempeñar funciones hidráulicas en el sistema de frenos y en el mecanismo hidráulico de accionamiento del embrague. Especialmente a causa del elevado desarrollo de calor en el proceso de frenado, estas tareas solo pueden ser desempeñadas por líquidos de frenos que satisfagan todas las exigencias técnicas actuales en sus diferentes propiedades (características viscosidad-temperatura, punto de ebullición, protección contra la corrosión, resistencia a la oxidación, etc.).
Las propiedades más importantes que se exigen a un líquido de frenos son:
Un elevado punto de ebullición para evitar que se formen burbujas de vapor cuando la temperatura del líquido de frenos es elevada. Las burbujas de vapor reducen la presión de trabajo, y por tanto, la eficacia de los frenos, siendo posible que fallen los mismos.
El punto de ebullición debería permanecer lo más constante posible durante toda la duración de uso y no debería bajar a causa de influencias atmosféricas o condiciones de servicio (presión, temperatura); es decir, se debe exigir un "punto de ebullición húmedo" lo más alto posible.
Reducida compresibilidad, especialmente cuando la temperatura es elevada.
El comportamiento a baja temperatura del líquido debe permitir su uso también con una temperatura de -40 °C, lo que significa principalmente que la viscosidad no debe aumentar en exceso cuando las temperaturas son bajas.
Compatibilidad con los materiales utilizados en las unidades de freno y accionamientos del embrague; entre otros, las guarniciones de hermetizado y otros materiales de junta (elastómeros) integrados en los componentes de los frenos solamente deben hincharse de forma controlada; la contracción debe poder ser descartada.
Suficiente protección contra la corrosión para todos los metales existentes en el sistema de frenos.
Los líquidos de frenos autorizados para todos los modelos de vehículo MB figuran en la hoja 331.0. Aparte de nuestras exigencias, estos líquidos de frenos también cumplen las normas de seguridad estadounidenses FMVSS 116, DOT 4. Los líquidos de frenos "DOT 4 plus" autorizados (designación interna) son líquidos de frenos DOT 4 perfeccionados con un punto de ebullición húmedo más alto; intervalo de cambio estándar: 2 años. Para poder mantener esta duración de uso sin problemas, recomendamos encarecidamente usar los productos autorizados según la hoja 331.0. En la fase de garantía legal, esto es un requisito indispensable para el reconocimiento de posibles derechos de los clientes.
El líquido de frenos "DOT 4 tipo 200" especificado en la hoja 331.1 está autorizado para usos especiales en el sector UNIMOG con unos requisitos térmicos aún más exigentes. En esta aplicación se debe mantener un intervalo de cambio del líquido de frenos de 1 año.
Manejo del líquido de frenos
El líquido de frenos sobre la base de polialcoholes en forma oligomérica o polimérica y/o sus ésteres es higroscópico, por lo que absorbe humedad del aire. Sin embargo, el agua reduce el punto de ebullición del líquido de frenos, con lo que existe peligro de formación de burbujas de vapor. Por este motivo, es preciso prestar atención a que el líquido de frenos se conserve siempre en recipientes cerrados. El líquido de frenos en recipientes sin cerrar es capaz de absorber tal cantidad de humedad en tan solo unas horas que queda inservible.
Puesto que el líquido de frenos también absorbe humedad a través del orificio de purga de aire del depósito de expansión, a través del cilindro de freno de rueda y a través de los tubos flexibles de líquido de frenos, por motivos de seguridad se debe cambiar el líquido de frenos a intervalos regulares. Al realizar este cambio también hay que asegurarse de que se evacua el líquido usado del sistema de embrague.
No reutilizar el líquido de frenos usado por las razones que se citaron anteriormente.
El líquido de frenos tiene un color ámbar, y por tanto, se puede confundir fácilmente con los productos petrolíferos.
Por tanto, se recomienda utilizar sólo el líquido de frenos contenido en los envases originales y guardarlo separado de aceites minerales y de otros líquidos.
A la hora de realizar trabajos de mantenimiento y reparaciones en piezas de freno, es preciso asegurarse de que no entre combustible, aceite mineral, grasa lubricante ni ningún producto similar en el sistema de frenos. Los materiales a base de hidrocarburos originan un hinchamiento de los elastómeros en el sistema de frenos y de accionamiento del embrague y, ya a partir de concentraciones muy reducidas, ocasionan limitaciones que pueden llegar a causar un fallo total de los sistemas.
Como producto de lavado y de limpieza para los cilindros, las conducciones y el depósito de expansión del sistema hidráulico de frenos se deberá utilizar exclusivamente líquido de frenos nuevo.
Antes de manipular líquido de frenos, se deben limpiar el aceite y la grasa de las manos para evitar que entren hidrocarburos en el sistema de frenos.
El líquido de frenos tiene efectos abrasivos sobre los esmaltes y pinturas. En caso de derramar o rociar líquido de frenos, enjuagarlo inmediatamente con abundante agua (no frotar).
Eliminación del líquido de frenos
Prestar atención a las prescripciones nacionales vigentes a la hora de desechar el líquido de frenos. Es recomendable eliminarlo en forma de bien económico; los requisitos pertinentes son los siguientes:
Separación estricta entre el líquido de frenos usado y otras sustancias.
Disponibilidad de una vía de eliminación que justifique la clasificación como bien económico, es decir, se debe garantizar una reutilización adecuada.
Si este procedimiento no es posible, desechar el líquido de frenos usado, por ejemplo, con restos de pintura, disolventes o productos similares. Evítese en cualquier caso una mezcla con el aceite usado, dado que el líquido de frenos podría dar problemas a la hora de reciclar el aceite usado, lo cual está prohibido en muchos países por su legislación.