Los aceites de motor multigrado disponen de un elevado índice de viscosidad, lo que los diferencia de los aceites de motor monogrado mediante una menor dependencia de la viscosidad respecto a la temperatura. Esto permite utilizarlos en un margen de temperaturas relativamente amplio. Por ejemplo, un aceite de motor de la clase SAE 5W-40 cumple los requerimientos de la clase SAE 5W en el comportamiento de fluencia en frío cuando las temperaturas son bajas y los requerimientos de la clase SAE 40 a temperaturas de servicio elevadas, de modo que también es posible que se pueda utilizar todo el año en regiones frías (véase al respecto la hoja MB 224.1 y 224.2).
La elaboración de aceites multigrado convencionales basados en aceites minerales incluye la adición de productos que mejoran el índice de viscosidad a los aceites de base (polímeros macromoleculares que aumentan la viscosidad). Los productos que mejoran la viscosidad originan un comportamiento de fluencia no newtoniano. Esto significa que la viscosidad de estos aceites no solamente depende de la temperatura y de la presión, sino también de la caída de velocidad en la película de aceite. En función de la estabilidad de cizallamiento del aceite de motor se pueden romper las cadenas de polímeros cuando los esfuerzos mecánicos de cizallamiento son elevados en el motor, lo que produce una pérdida permanente de viscosidad del aceite. Además de la pérdida permanente de cizallado, según la altura de la caída de velocidad en el entrehierro de lubricación, es posible que se produzca una reducción temporal de la viscosidad (modificación reversible de la viscosidad). Por esta razón, para todos los aceites multigrado se requiere una estabilidad de cizallado lo suficientemente alta para que también quede garantizada una viscosidad suficiente incluso después de un tiempo de servicio prolongado.
En cambio, los aceites de motor monogrado, como por ejemplo SAE 10W, SAE 30, etc., cubren únicamente una clase de viscosidad SAE y se deben cambiar en función de la zona climática y la estación del año. Los aceites de motor monogrado SAE 30 o SAE 40, idóneos para soportar elevadas cargas térmicas de los motores, dificultan o impiden un arranque en frío seguro cuando las temperaturas exteriores son bajas, originando durante la fase de calentamiento elevadas pérdidas de fricción no deseadas condicionadas por la viscosidad. En cambio, los aceites de motor monogrado SAE 10W o SAE 20W-20, adecuados para el arranque en frío, no son apropiados para su uso cuando las temperaturas exteriores son elevadas, ya que no se puede garantizar la protección necesaria contra el desgaste.
Por los motivos mencionados más arriba, es imprescindible observar y respetar los límites de los campos de aplicación de las diferentes clases SAE tal como se describen en las instrucciones de uso y de servicio y en las hojas MB 224.1/.2.