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Gestión del motor - Comportamiento en caso de anomalías

Tipo gf · tema 07.16 · versión 0100 · 2012-12-02

Válido para: MOTOR 936.9 en el MODELO 963 MOTOR 936.9 en el MODELO 964

Dónde se ubica

Grupo funcional 1 Motor › 07 Preparación de combustible › 07.16 Sistema de inyección diésel Common-Rail — Serie 936 (modelos 9**) · Serie 963 · Serie 964

EinPAS 15 Motor › 15.45 Gestión del motor › 15.45.1 Información básica — Serie 936 (modelos 9**) · Serie 963 · Serie 964

GF07.16-W-0003-02MD

Gestión del motor - Comportamiento en caso de anomalías

MOTOR

936.9 en el MODELO 963

MOTOR

936.9 en el MODELO 964

Si la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) constata una avería o un error en el sistema o en un componente del sistema, según la gravedad de la avería procede según un esquema exactamente establecido.

Comportamiento en caso de fallo del CAN de la cadena cinemática (CAN 4)

Para garantizar la máxima seguridad contra fallos posible, el cable de señales del CAN de la cadena cinemática (CAN 4) es de ejecución doble. Los distintos cables se designan con CAN-Low y CAN-High y se alimentan con señales de polaridad opuesta. Las perturbaciones que se producen en forma igual en ambos cables se subsanan gracias a ello. Las anomalías que se producen siempre en un cable CAN no perturban tampoco la transmisión de datos, dado que el mensaje se puede reconstruir en base a la señal del cable que está en orden, es decir el CAN de la cadena cinemática (CAN 4) tiene capacidad unifilar. El CAN de la cadena cinemática (CAN 4) solo falla si los dos cables están interrumpidos o tienen un cortocircuito contra la tensión de batería o contra masa.

El fallo del CAN de la cadena cinemática (CAN 4) es detectado por la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4), que pasa al funcionamiento de emergencia. Si en ese momento el número de revoluciones del motor se sitúa por debajo del número de revoluciones de marcha de emergencia, se mantiene el número de revoluciones del motor. En todos los demás casos, también tras un nuevo arranque, la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) ajusta el número de revoluciones de marcha de emergencia de forma independiente de la carga. Con ello, al conductor le resulta posible conducir el vehículo al menos hasta el taller más cercano.

El funcionamiento de emergencia se comunica a los demás sistemas y se visualiza en el cuadro de instrumentos. Además, se efectúa una anotación en la memoria de averías.

Comportamiento en caso de fallo del sensor de posición del árbol de levas (B601)

Si falla el sensor de posición del árbol de levas (B601) durante la marcha, el motor sigue funcionando sin variación. Sin embargo, se limita el par máximo del motor por motivos de protección del motor. Adicionalmente, existe la posibilidad de que la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) ajuste el número de revoluciones de marcha de emergencia. Si el sensor de posición del árbol de levas (B601) no suministra ningún impulso ya en la fase de arranque, se para respectivamente parte de la alimentación doble con la que se arranca el motor hasta que se detecta el OT de encendido mediante la caída del número de revoluciones, que tiene lugar cuando un pistón no se encuentra en el OT de encendido. Cuando se conoce el OT de encendido, el motor sigue funcionando sin variación. Sin embargo, se limita el par máximo del motor por motivos de protección del motor. Adicionalmente, existe la posibilidad de que la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) ajuste el número de revoluciones de marcha de emergencia.

Comportamiento en caso de fallo del sensor de posición del cigüeñal (B600)

Si falla el sensor de posición del cigüeñal (B600), la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) sigue recibiendo las señales de número de revoluciones del sensor de posición del árbol de levas (B601). Si bien sus impulsos no llegan a intervalos tan cortos como los del sensor de posición del cigüeñal (B600), todavía siguen siendo suficientes para determinar el momento de accionamiento del respectivo inyector de combustible. Tan sólo la determinación del tiempo será algo menos exacta, con lo que se obtendrán valores óptimos en lo que se refiere al consumo, emisiones de sustancias contaminantes, etc. Además, por motivos de protección del motor, el par máximo del motor se reduce aproximadamente a la mitad. Adicionalmente, existe la posibilidad de que la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) ajuste el número de revoluciones de marcha de emergencia.

Comportamiento en caso de fallo de un sensor térmico

Si los valores de un sensor térmico no son plausibles o si se produce una interrupción o un cortocircuito en uno de los sensores térmicos, la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) sigue trabajando con valores sustitutivos. Dado que los valores de medición de los distintos sensores de temperatura divergen entre sí, se han almacenado valores sustitutivos propios para cada sensor térmico. Sin embargo, estos valores pueden no ser exactos para todas las condiciones de funcionamiento, de manera que se produce obligatoriamente una pequeña limitación del par máximo.

Comportamiento en caso de fallo de un componente de la realimentación de gases de escape (AGR)

Si los valores del sensor de presión diferencial del aire del exterior (B613), del sensor de presión y temperatura del aire de sobrealimentación (B616), del sensor térmico del aire de sobrealimentación en el cárter de aire de sobrealimentación (B617) o del posicionador de realimentación de gases de escape (Y621) no son plausibles o en uno de ellos se produce una interrupción o un cortocircuito, entonces la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) regula el número de revoluciones de marcha de emergencia y se limita el par máximo del motor.

Puesto que la estrategia de marcha de emergencia puede ser modificada por el fabricante, es posible que el número de revoluciones del motor se mantenga sin variación y solamente se limite el par máximo del motor.

Comportamiento en caso de fallo del sensor de la presión atmosférica en la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4)

Si se da una avería o un error en el sensor de la presión atmosférica de la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4), esta utiliza, en función de la situación, diferentes valores sustitutivos:

Si el sensor de presión en el sensor de presión y temperatura del aire de sobrealimentación (B616) está intacto, la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) utiliza, en el proceso de arranque, la presión de aire en el cárter de aire de sobrealimentación y, con el motor en marcha, valores guardados en una curva característica sustitutiva. El motivo de que la unidad de control de la gestión del motor (MC) (A4) regulación del motor (MR) recurra con el motor en marcha a valores de una curva característica sustitutiva reside en que la presión del aire en el cárter del aire de sobrealimentación difiere según el estado de carga del motor y que, por lo tanto, no se puede emplear como presión atmosférica.

Si el sensor de presión en el sensor de presión y temperatura del aire de sobrealimentación (B616) también está averiado, la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) recurre en todas las condiciones de funcionamiento a los valores de la curva característica sustitutiva anteriormente mencionada.

Comportamiento en caso de fallo de la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4)

La unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) solo dispone de un ordenador principal; no dispone de ningún ordenador para el funcionamiento de emergencia. En caso de fallo del ordenador principal, el motor se apaga y no se puede volver a arrancar. Sin embargo, la unidad de control de regulación de marcha (CPC) (A3) se encuentra en condiciones de diagnosticar el fallo de la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) leyendo la memoria de averías, de manera que sigue siendo posible efectuar un diagnóstico.

Mientras la unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) pasa al funcionamiento de emergencia al tratarse de averías graves o trabaja con valores sustitutivos al tratarse de averías menos graves, almacena todas las averías que se producen y se las comunica al conductor por medio de la correspondiente indicación en el cuadro de instrumentos. Además del tipo de avería y, en caso dado, del valor de medición, se memoriza también si la avería es actual o sólo volátil o esporádica. Al tratarse de averías menos graves, se puede volver a borrar automáticamente la memoria de averías si la avería memorizada no vuelve a producirse en las 50 horas siguientes.
Con el fin de evitar conclusiones erróneas en la localización de averías, se ha de tener en cuenta que determinadas condiciones de servicio pueden provocar una limitación del par máximo del motor. Por ejemplo, un radiador obstruido con polvo y suciedad disminuye la potencia de refrigeración. La unidad de control de la gestión del motor (MCM) (A4) constata un aumento de la temperatura del líquido refrigerante y limita el par máximo del motor, de manera que no se sobrepase el valor límite de la temperatura del líquido refrigerante.