MODELO | 909 |
La conservación de los huecos con cera se ejecuta ya en fábrica y constituye la finalización de las medidas de protección contra la corrosión.
No es necesario repetir este trabajo de conservación.
Conservación después de una reparación
Después de reparar un vehículo siniestrado, rociar cera en las cavidades de la zona trabajada.
También hay que efectuar la conservación de reparación en caso de sustituir piezas adosadas, p. ej. guardabarros delanteros, capó, puertas, tapa del maletero, así como también después de efectuar trabajos de soldadura, remachado y soldadura blanda.
Por principio, la conservación de reparación debe efectuarse 2 veces sucesivas después de un tiempo de ventilación de 5 min.
Indicaciones sobre el tratamiento
Para la aplicación del producto de conservación, los huecos deben estar secos.
Antes de iniciar los trabajos de conservación, controlar la imagen de pulverización del tubo flexible de aplicación o de la lata aerosol.
El material de cera debe salir uniformemente de las aberturas, en forma de una superficie circular.
En caso de necesidad, proteger el habitáculo de la cera con una lámina.
Resultan especialmente ventajosas las toberas que pulverizan el producto hacia delante y oblicuamente hacia atrás.
El tubo flexible de la lanza guiada a mano debe ser "rígido".
No conviene emplear tubos flexibles que tiendan a enrollarse.
Después de la ventilación se debe cuidar de que los orificios de desagüe no estén obstruidos.
Es importante que el producto de conservación a base de cera no sea aplicado hasta después de efectuar los trabajos de estanqueización y pintado, pero sí antes de efectuar los trabajos de montaje.
De lo contrario, se originarán defectos en la pintura o las piezas montadas se ensuciarán con cera.
Las carrocerías de repuesto se han de conservar, después del pintado, asimismo 2 veces sucesivas.
Las carrocerías de repuesto que salen de fábrica con esmalte de acabado ya han recibido el tratamiento de conservación de los huecos, de serie.
Al efectuar la conservación, introducir el tubo flexible de rociado hacia todos lados en las cavidades, en la medida que sea posible.
Aplicar el producto mientras se introduce y saca lentamente el tubo flexible (temperatura de trabajo no inferior a +15 °C).
Limpiar la tobera de pulverización y el tubo flexible de pulverización, juntos, con el aparato pulverizador.