Para delimitar la avería efectuar en el transcurso de 5 segundos una segunda operación de cierre después de la primera. Las puertas sin averías se bloquean y sólo la puerta averiada permanece abierta.
Comprobar si el mecanismo de la cerradura funciona con dificultad de movimiento.
Tener en cuenta a este respecto los puntos siguientes:
- varillajes torcidos o desprendidos de sus grapas de sujeción (particularmente en la puerta corrediza)
- cerraduras ensuciadas o untadas de aceite
- juego del varillaje 0,5 mm
Comprobar el asiento de la pieza de colisa (pieza de plástico) que sirve para disparar el microinterruptor.
Si la pieza de colisa está suelta o ladeada, no incide sobre el disparador del microinterruptor y entonces es causa de funciones erróneas del sistema.
En todas las puertas comprobar si se mueven con suavidad; ajustarlas de nuevo, si es necesario.
Comprobar la posición de las clavijas de contacto de las puertas respecto a las placas de contacto. Las clavijas de contacto deberán incidir, a ser posible, en el centro de la placa de contacto, pues, de lo contrario, en caso de ligeras torsiones del vehículo el contacto se podría interrumpir.
Si es necesario, corregir la posición de la placa de contacto.
Comprobar el desgaste de los contactos. Los extremos de las clavijas de contacto han de tener forma semirredonda. Si están muy planos, será preciso renovar las clavijas.
Comprobar si eventualmente las conexiones de los cables a los contactos de las puertas están permutadas.