Les informamos de que se debe respetar obligatoriamente la composición correcta del líquido refrigerante.
Para asegurar una derivación de calor y una protección contra la corrosión óptimas, se debe ajustar una proporción de líquido anticongelante y anticorrosivo del 50 %. Esta proporción asegura una protección anticongelante de hasta aprox. -37 °C. Una proporción mayor, hasta un máximo del 55 %, solo es conveniente en caso de temperaturas ambiente aún más bajas y garantiza una protección anticongelante de hasta aprox. -45 °C.
Por lo tanto, con una composición del líquido refrigerante correcta la protección anticongelante debe estar entre -37 °C y -45 °C.
No se deben emplear concentraciones de anticorrosivo o anticongelante menores del 50 % ya que, en ese caso, el contenido de silicato del líquido refrigerante es insuficiente.
Si el contenido de silicato es insuficiente, se reduce considerablemente la protección contra la corrosión y se pueden producir daños en los componentes del sistema de refrigeración del motor o en el propio motor.
No se deben emplear concentraciones de anticorrosivo y anticongelante de más del 55 % ya que, en ese caso, ya se ha alcanzado la protección máxima anticongelante.
Una concentración aún más elevada reduce la protección contra el congelamiento y empeora la evacuación del calor. Una evacuación reducida del calor puede producir daños en los componentes del sistema de refrigeración del motor y en el propio motor.